Literatura

Escribir para seguir jodiendo

Dicen que mañana se muere Roberto Bolaño. Que el 15 de julio se le calla el pulso a uno de los mayores narradores latinoamericanos.

Dios salve a evita y condene a nestor

Néstor Perlongher, el hijo vernáculo del matrimonio imaginario de Charles Bukowski y Harvey Bernard Milk.

Vineratura

Entre la literatura y el vino juegan la vida y la muerte, a beberse de a sorbos; en las noches, al alba, con el fresco aroma de los eucaliptos y las acequias, se beben. Y así, una obra le muerde los talones al tinto tintero, arrancándole un jirón vital. Y contraataca un jerez, borroneando hacia […]

No hay que cenarse el almuerzo desnudo (o no leas eso, caca nene).

Los ’50 y la literatura: aquellos ángeles de la desolación de la generación beat.

Los libros no ladran

Con cuatro mesas locas y mucho trabajo, las editoriales independientes sanjuaninas armaron mansa feria

Secretos del Parque Escondido

Cuentos del Parque de Mayo….”El tiempo de los charcos”, “Pandora”, “Soplo Alumbro”, “Y duerme, y sueña”, “La lluvia como memoria”, “Edén”

De la vida, el diablo y demás yuyos

En cualquier gran metrópolis llegar hasta el poeta más destacado de la ciudad hubiera resultado una odisea, sin embargo el reconocido poeta sanjuanino Leónidas Escudero con sus 91 años a cuestas es un ser tan humilde y accesible que nadie creería que en esa sencilla pero acogedora casa de paredes tan blancas habita uno de […]

Tirarse del Centro Cívico

Cada sanjuanino que pensó en suicidarse pensó en el Monumento al Cemento. No digan que no. Tengo una amiga que cada vez que se peleaba con el novio (siempre era uno distinto) decía que se iba a ir a tirar del Monumento al Cemento.

El Fotógrafo de la Virgen

Rivadavia antes de llegar a Avda. Rioja. Viniendo desde el sur. Frío como para que Don Walt Disney salga con polera y boina reclamando la cura de todos los males. Dentro del cuarto de revelado, un par de rebelados contra la rutina de los inviernos de pocas fotos.

Entre héroes y tumbas volaba Don Ernesto

Me gusta pensar que los hombres de ciencia y los artistas, parecen compartir algo. En sus búsquedas reside un sentimiento primitivo de lo sagrado, mezcla de horror y fascinación. Como el hombre que por primera vez contempla el fuego, sabe que es poder y también dolor. Ernesto Sábato fue las dos cosas, un escritor y un científico.